Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
Colectivo "baratillo Joven. CreAcción Poética
El acto se celebrá el próximo 17 de mazro, miércoles, a partir de las 19:30 horas, en el Salón de Actos del Centro Cívico de las Sirenas, Alameda de Hércules, Sevilla.

         Poesía, poema, verso. Verso, palabra, letra. Puño, pulso, pulsión. Corazón, latido, sangre.

 

         Esto es la poesía. Latir y escribir. Escribir y sangrar. Escribir es dejar en el verso la sangre, poner parte de uno mismo. Es permitir que los otros, aquellos que nos leen, tomen un pedazo desnudo y traslúcido que se entrega desinteresadamente. Y responde a la necesidad de ser verdad. De ir de frente, el pecho en las manos, las manos en los versos y entregarse.

 

         La poesía es para el poeta un ejercicio necesario de honestidad, resistencia y vida. Un modo de quedar en el poema, de morir sobre él y, a partir de aquí, revivir. De morir por un instante, un pequeño instante tras el que tocamos fugazmente la vida eterna. Porque escribir versos es sanar y comenzar de cero dejando nuestras fobias, temores, lados más oscuros en el cuaderno. Perpetrar una pequeña muerte y volver a vivir como si fuera el primer día que lo hiciéramos.

 

         Por eso la poesía da vida. A quien la escribe y a quien la lee. A quien deja su sangre y a quien la toma, y aprecia en ella, los sentimientos inherentes.

 

         Y es por eso que se hace necesario festejar que existe la poesía, que existen los poetas, que existen los lectores. Es necesario que nos rodeemos en torno a un atril, un micrófono y unos versos, y conmemoremos la II Celebración del Día mundial de la Poesía, en Sevilla. Porque así estamos celebrado la vida, el vivir, del que entrega ésta, honesta y generosamente, y la de aquél, que la toma y la hace suya.

 

         Escuchen los veros que aquí vamos a dejar. Pálpenlos como si los tuvieran en sus manos, sientan el frescor y vean como nos exponemos, como morimos por un instante. Escuchen los poemas que hasta aquí hemos traído. Y sobre todo, háganlos suyos.