Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
ANA SEDEÑO

Ana Sedeño

 

Quizás sea esta edición la que mejor sección oficial ofrece dentro de la historia del Festival de Cine Español de Málaga. Ante todo, está ofreciendo una muestra de la variedad de la industria española en el momento actual, combinada con una diversidad de propuestas temáticas que manifiestan la influencia del medio televisivo y del panorama audiovisual digital.

Por un lado, tenemos la comedia, que siempre ha estado presente en el festival, con Que se mueran los feos de Nacho García Velilla, en la línea de la tradición cómica nacional en el cine, tan fructífera desde los años cincuenta.

La problemática social cercana en torno a la inmigración se puede ver en El Dios de madera de Vicente Molina Foix o Rabia de Sebastián Cordero. Esta última sin duda deberíamos colocarla como una clara favorita a los premios de los diferentes jurados de la sección oficial.

También tienen espacio este año los directores de primera fila, ya sean grandes creadores de siempre como Carlos Saura con Io, Don Giovanni o, realizadores más jóvenes, aunque consagrados, después del boom de la nueva generación de mediados de los noventa (Amenábar, Bollaín, León de Aranoa…): es el caso de Julio Medem con Habitación en Roma, que promete subir el termómetro con sus tórridas escenas de sexualidad lésbica explícita.

Mi documental de hoy se llama El esfuerzo y el ánimo de Arantxa Aguirre, sobre el Béart Ballet Lausanne, tras la muerte de su creador, Maurice Béjart, en 2007. La película se adentra en la difícil tarea de Gil Román, sucesor como director y coreógrafo tras la desaparición del maestro de la danza, obligado a mantener la actividad de la compañía y de sus bailarines. La cinta es otro nuevo ejemplo de cómo la cámara ama el arte de la danza y el proceso de creación artístico en cualquiera de sus manifestaciones. La combinación de ambas conforma trabajos tan interesantes como el que propone este título, tomado de una frase del universal Don Quijote.