Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
FLOMENA ROMERO
HOMENAJE A JOAN MOREAU

Filomena Romero

 

 

   Cinco meses ya van sin ti amigo mío:

Con qué velocidad pasa la vida, con qué distanciamiento se miran  los segundos, los días, las semanas, los meses. Parece que quisiéramos olvidar con rapidez, a toda prisa, las cosas que nos pesan que nos duelen. Ese tabú absurdo de no querer hablar de la muerte.  Hoy día  las cosas que no venden no interesan. ¡Prohibido recrearse en el dolor! Me aconseja el psicólogo. Hay que olvidar lo antes posible, prohibido la añoranza, el desconsuelo, el recordar, hay que seguir viviendo, y es verdad qué remedio. Ya ves nadie se acuerda de los poetas, menos aún de los poetas muertos.

   Sólo existe la inmortalidad en nuestros anhelos, en nuestro corazón, la inmortalidad no es de este mundo es un estado del alma, y de los que creen ciegamente en ella.

   Así, y dadas las terribles circunstancias por la que hemos pasados, he decidido recordarte un poquito. Por eso amor mío en esta “Feria del libro” a la que no he ido ni voy a ir a comprar poesía (hoy a cualquier cosa llaman poesía ¡y luego dicen que la poesía no vende!)-  ni nada interesante, pues ya ves nada es hoy en día realmente interesante,  ni  importante, si no es puro marketable en el consumismo y el enchufismo. También por eso quiero hacerte mi particular y humilde homenaje, esperando que  el panorama de corruptela mengüe a partir del 2012. Y como decía aquella película que vimos juntos “Nadie hablará de nosotros cuando hallamos muertos”. En mi particular homenaje te quiero recordar a ti Joan Moreau, Juan Moreau Cueto  (alias Juanito) con estos insignificantes sonetos. Van por ti Amado mío:

 

 

 SON MIS PENAS

 

 

Son mis penas amor tan penas, penas

Que de morir me muere el sufrimiento,

Y al corazón lo callo mientras miento

Destrozándome el mal hasta las venas.

 

Se extiende mi dolor por las arenas,

Escondiendo el amor en mi convento,

Un claustro donde encierro el pensamiento

Por no sentir los cantos de sirenas.

 

Mi vida, sin tu amor vana y vacía,

Al compás de sollozo el ritmo calza,

Un desierto de sangre congelada.

 

Y alcanza en su dolor muerta alegría,

El llanto como un grito que se alza,

Busca tu aliento y va tras tu alma alada.

 

 

 

                                        Abril 2010-04

 

COMO MUERE UN POETA

 

Era su sino, siempre lo decía.

He de morir con el honor sagrado

Como muere el poeta marginado

En páginas en blanco maldecía,

 

Que un manto de ostracismo padecía,

Escrito en mi destino voy marcado.

Honesto hasta la muerte ya entregado,

Al dios de la justicia se ofrecía.

 

Tiene el cerebro roto, presagiado,

Perdido siente el alma ya vacía,

Cavilaciones van entre pretexto,

 

Por cadenas el corazón ajado.

Si solución solo encuentra una vía,

Y a la muerte se va desnudo y presto.

 

 

 

                                            Abril2010

Del libro: SONETOS DE LA AUSENCIA INESPERADA