Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
JOSÉ CENIZO JIMÉNEZ
Acarca de "La otra orilla del tiempo", e Antonio José Borrachero, Universidad de Sevilla.

Universidad de Sevilla

José Cenizo Jiménez

         Es triste, pero el tiempo nos alcanza y nos lleva a la otra orilla, esa otra orilla que desde la mitología certera y sublime conocemos como muerte, soledad, aniquilamiento. El tiempo alcanzó prematuramente a Antonio José Borrachero (1945-2007), médico ilustrado (algo muy común, por cierto), extremeño que ha ejercido su profesión en Sevilla desde 1962.

         Como poeta obtuvo en 1997 el premio “Inmaculada Vieira” por el libro A golpe de silencio. Este libro más otros tres, Nocturno, El Ser y la Mirada, Últimos poemas, componen las partes de esta obra que comentamos, compendio de la inspiración poética de Borrachero, que se autodefine como poeta trascendental, metafísico y existencial. Caballero Bonald, en el prólogo del citado libro premiado, habla de “apacible metafísica”, tono reflexivo, insuficiencia de la poesía como expresión de la intimidad, mezcla de tintes clásicos y resortes contemporáneos.

Estamos ante un poeta peculiar, metafísico y existencial en efecto, preocupado por el tiempo, el amor, la permanencia, el sentido de la poesía y de todo cuanto nos rodea (incluye unos interesantes “zoemas” o poemas dedicados a diversos animales). Intenso cuando habla del amor (“Soñarte, vida mía, / y el mar en tu mirada. / El resto un mal recuerdo”) o del tiempo, en una poesía cuajada de conciencia (Instante, ¡sí!: / fugaz como una ola”).     

Como escribe Miguel Ropero Núñez, profesor de Lengua Española de la Universidad de Sevilla, en la palabras del prólogo, estamos ante una poesía llena de valores humanos, ante un poeta que “busca soluciones a los múltiples problemas einterrogantes que plantea la esitencia huaman”.