Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
FRANCISCO BASALLOTE
Acerca de "Magia clandestina" de Esperanza García Guerrero. Cuadernos de Poesía: El Hilo Creador. Lautaro Editorial Ibero Americana

Francisco Basallote

El Hilo Creador

Para Esperanza García Guerrero, (Sevilla,1960), “ la poesía es el camino más corto para llegar a la verdad, la belleza o la injusticia, y para alcanzarlo no hay que callar ni dejar de escribir … Gracias a ello he podido esquivar cualquier precipicio.” . Se considera coetánea de los Beatles y del Mayo Francés. Durante más de una década ejerció la profesión de Auxiliar de Enfermería en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Virgen del Rocío, pero la vida le sorprendió con un inesperado giro y pudo dedicarse en pleno a su verdadera vocación: la escritura. En 2007 participó en el I Premio Nacional de Poesía Hipálage, publicando así su trabajo en la antología “Poemas para un minuto I”.Colabora con frecuencia en recitales poéticos y diversas páginas Web especializadas en Literatura. Recientemente ha comenzado a publicar sus relatos y poemas en la revista Groenlandia. La lectura ha llegado a apasionarle tanto que forma parte del Proyecto Fahrenheit 451 (Las Personas Libro).

 

Tan intensa vocación literaria se muestra ahora en su opera prima, un cuidado poemario en el que se muestra emocionada y sensible ante el mundo y la cotidianidad, pero fundamentalmente en el hondo resquicio de su íntimo lirismo que manifiesta en versos limpios, claros, ponderados, con la desnudez justa de quien sabe que “…los años / caen mordiendo el polvo/ de todos esos instantes…”  y busca en la noche “esa magia clandestina/ que sabe detener el tiempo.”, para  evitar la rutina: “ …un día más / la mañana despierta/ en la arena del mismo circo,/…”  por lo que “ No dejaremos que la tierra/ camine indiferente bajo nosotros/…”  , una solidaridad patente que ,además, se convierte en posición de género: “ En este instante/ en una ciudad/ de cualquier país / una mujer abre las ventanas/ y muestra al mundo/ el camino conquistado.” .  Mas hay en este poemario una dulce evocación al tiempo del amor: “Y en el parque/ en el banco/ donde anidan los amantes/ de nuevo descubrieron en penumbra/ el secreto de los cuerpos.”,  tiempo recobrado en su nostalgia: “…utilizaré la alquimia/ para recobrar/ la esencia del primer suspiro…”.  Y el tiempo, su lenta guillotina, el paso ineludible de las días, provoca el desvanecimiento de la intensidad de los recuerdos: “…las imágenes se desvanecen/ impasibles/ en algún retrovisor/….”, aunque, cabe la posibilidad de un gesto que podría cambiar todo, si: “…su memoria quisiera grabar/ cada rincón de mi paisaje/ y sus manos dibujar/ el atlas de mi cuerpo./ No lo dudaría,/ me dejaría descubrir contenta./”.  Sin embargo, la realidad es dura, y aunque “… Quise volver a construir/ el final de nuestro cuento/…/ descubrí que los años plegaron las alas de la niñez.”. Mas no hay en ello ni dolor ni rencor, antes bien satisfacción con lo pasado, así con Walt Whitman  en su versículo “Me celebro y me canto a mí mismo…”, lo manifiesta en el poema con que cierra: “…retorno al inicio/ contemplo erguida/ los días y las noches,/ tomo en mi memoria/ la arcilla primera/ agradezco con orgullo/ la vida que ofreció / y al igual que Walt Whitman/ me celebro y me canto…”.

 

Un fino y delicado poemario, en el que se manifiestan con nitidez los constantes de la poesía: el tiempo, siempre el tiempo, prevaleciendo el amor y sobre todo esos instantes  prendidos en la nostalgia que permiten al poeta cantar la vida y cantarse a sí mismo…y que en estas hojas se manifiesta con una emocionada madurez .