Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
REDACCIÓN
DOS POETAS EN BUSCA DE LA VERDAD POÉTICA

Francisco Basallote

Domingo Faílde

1.- De lo particular a lo universal, de la cal y la luz vejeriegas a la arquitectura del cosmos, ¿cómo explicar este proceso estético al lector de hoy en día?

R- Toda poética es un río de agua viva que procede de un manantial fecundo. En mi caso ese hontanar me vino dado desde el principio del tiempo: el deslumbramiento estaba en mí, ese hallazgo en la carne y en la piedra se me había concedido como una plataforma desde la que a la vez de servirme las perspectivas de un mundo permitieron en la búsqueda constante acercarme a ese espacio infinito donde la belleza y la verdad existen como lejanas y fulgurantes estrellas, sólo acercarme…

 

2.- Pero en ese viaje se ha operado, sin duda, una intensa depuración, ¿qué lastre se ha quedado en el camino y qué, por el contrario, ha emergido a la luz en el poema?

R- Creo que a lo largo de este proceso, la emoción creadora ha perdido la consistencia del ego, y ha sublimado la cosmogónica , el grito plural del mundo, de su luz, se ha afinado la búsqueda en lo estrictamente elemental , en la estructura cristalina de la pureza.    

 

3.- ¿Qué papel desempeña el lenguaje en la construcción de su obra?

R- De todos es sabido  el significado que tiene para mí el signo, ese misterioso gesto de la luz del hombre  capaz de sintetizar sus mundos en el alarido de un trazo y como su articulación puede simular telúricamente el nacimiento de un mundo. El poder del signo es el triunfo de la palabra que en mi caso viene concebida dentro de una matriz de austeridad y de plástica.

 

4.- ¿Podemos, pues, decir que la suya es una obra total?

R- Nada hay culminado en el mundo y mucho menos en el mundo interior de una poética como la mía hecha día a día de pequeños deslumbramientos, estoy como el monje zen en un camino que es nuevo cada día, que cada hora le aporta un nuevo descubrimiento y sobre todo el conocimiento de la inabarcable, tras el horizonte inaprensible de la noche.

 

5.- En sus últimos libros, me parece observar que el silencio, con su muda elocuencia, adquiere un certero protagonismo, ¿es verdad?6.- ¿Qué nos dice el silencio en la poesía de Francisco Basallote?

R- Desde mis primeros poemas he querido dejar un espacio al lector, que sea él el que termine el poema. Poco a poco ese hábito ha ido tramando silencios que no han sido sino llamadas a la sugerencia, a la  inmersión emotiva. Este silencio, además de modular la música  interior aportando los acordes precisos para su mejor sonido, es la vía hacia la culminación lectora del poema .

 

7.- Usted es arquitecto. Entre la construcción de un edificio y la edificación del conocimiento a través del poema, ¿qué semejanzas y diferencias hay?

R- Todo lo que sea elevar un corpus material o conceptual tiene las semejanzas con la constante creación del mundo. El hombre construye –en muchas, demasiadas, ocasiones destruye-  en un juego inmaduro de emulación a los dioses, en el que a veces consigue hitos importantes, que permanecen en el espejo de su propia soberbia.

Desde esos postulados, no hay diferencia entre ambas construcciones. Ni tampoco por lo que suponen una especie de usurpación  de pequeñas parcelas a los dioses.

 

8.- ¿Pesa mucho la técnica en su poesía?

R- Todo lo que sea una carga sobra en poesía, que para mi ha de ser clara y sencilla, permitir que el agua corra cristalina entre sus versos, por lo que toda represa o contención es perjudicial para la fluidez de su  mensaje. No quiero con ello desdeñar la métrica, entre otras técnicas, pues es para mí fundamental, la ajustada combinación de versos imparisílabos me concede la música necesaria para acompañar  con su medida la emoción del poema.

 

9.- Indagación del alba, un libro que Octavio Paz habría definido como difícil, nos llega de la mano de un importante premio, lo que, en tiempos de penuria literaria, no deja de resultar sorprendente y, a la vez, esperanzador, ¿qué deslumbró al jurado,  en su opinión?

R- Creo que fundamentalmente su diferencia, su esencia completamente ajena a lo usual en los Premios de Poesía, ello unido a la libertad del Jurado, -ya  entiendes a qué libertad me refiero-

y a la ausencia de intereses ajenos a la  libertad creadora de los Patrocinadores , lo que de alguna manera nos ha de alegrar en este mundo de composiciones  de intereses permitió que este libro adquiriese ese Premio.  Sin vanagloria he de decirte que muchos de mis libros han sido premiados por su matiz diferenciador.

 

10.- Después de su poética indagación, ¿qué ha encontrado en el alba?

R- Te contestaría con palabras de José Emilio Pacheco: “ Lo único que de verdad es nuestro es el día que comienza”, en ese instante está la verdad generatriz , lo sugerente , lo nuevo, los matices de la luz, la claridad precisa y sobre todo la determinación del camino, la apertura  de la senda, la incitación a la continuación interminable de la búsqueda…

 

 

11.- ¿Prosa poética o poema en prosa?

R- Son dos cosas completamente distintas:   En la prosa poética el poeta sin perder su condición  se vierte en el suceso, hay un núcleo ocurrencial, unas vivencias derramadas, una emoción expansiva, un texto, una correlación de experiencias. Mientras,  el poema en prosa  es poesía sometida a una forma, la forma de la libertad, no del verso libre sino del verso- verso, para convertirlo en verso –párrafo. Yo prefiero el poema en prosa.

 

12.- En la misma espiral de densidad expresiva, nos llega Gotas de lluvia, un precioso cuaderno que, por su apego a la naturaleza y a lo instantáneo, diríase tributario de haiku, un género en el que Basallote es maestro indiscutible…

R- No solo es tributario del haiku, a quien debe su nombre  sino que es un homenaje al haiku, esa pequeña estrofa japonesa a la que he dedicado mucho tiempo y que  ha dado tantas cosas a mi poesía: medida, intuición, extroversión, presencia de la naturaleza y sugerencia entre otras, no siendo la última el aprendizaje de una cierta disciplina interior, propia de un “aprendiz de haijin” como en realidad me considero.

 

13.- ¿Cuál es el futuro de su poesía?

R-Ignoro a donde voy, intento como ese monje budista y desde la única propiedad del alba, seguir el camino  que entonces se me abre y construir en esa sucesión de instantes que es la vida  lo mejor posible lo que me sea dado escribir,  hasta el horizonte inalcanzable de la perfección.

 

14.- Y, volviendo a lo general, ¿hay un futuro para la poesía?

R- Creo que si, el mundo esta necesitado de parámetros morales y la poesía constituye uno de los elementos paradigmáticos en la construcción de un necesario mundo nuevo, ahí en ese lúgubre futuro es determinantemente necesaria la poesía, para poner delante del pueblo horizontes luminosos, versos como lábaros de una masa esperanzada que camina al futuro sobre la putrefacción de este presente. 

 

15.- ¿Son compatibles ética y estética?

R- Si, completamente compatibles. Lo corrupto es antiestético “Ab inicio”, nada hay menos estético que esa cultura de la corrupción  que el sistema ha establecido en nuestro mundo, ya que desde su origen rompe con los principios apolíneos de lo ético. Pero en un mundo donde la ética prime, la estética brillará por naturaleza,  dado que el simple funcionamiento de la sociedad   desde coordenadas de orden ético permitirá el predominio de la estética.  Hoy me siento esperanzado pese a la invasión asoladora de los signos de la destrucción…quizás es que lo que necesita este mundo es su demolición para que sobre sus ruinas crezca un orden nuevo

 

 

 

 

 

NOTA: Ésta entrevista la pueden leer íntgramente en http://elcallejóndelgato.com