Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
ANTONIO MORENO AYORA
"Recuentos", nueva edición de la Revista Literaria Ánfora Nova que aglutina una veintena de relatos cortos donde los autores cordobeses suponen mayoría junto a otros del ámbito narrativo andaluz" (Antonio Moreno Ayora)

Antonio Moreno Ayora

Ánfora Nova

Dos libros, uno de poesía infantil, El ayer en mi hoy de Sacramento Rodríguez,  con el que se inaugura una nueva colección lírica, y otro de narrativa –excepcional, único, atractivo y ejemplar de coleccionista– titulado Recuentos. XXI narradores del siglo XXI, dedicado al género del relato breve y que efectivamente aglutina en sus páginas a veintiún narradores en plena actividad literaria, son las dos publicaciones con las que la preciada editorial Ánfora Nova ha querido cerrar el año literario 2012. El 2013 también lo ha inaugurado con pujanza y novedad al editar otro particular volumen como es Derecho y Literatura, si bien en este comentario solo nos referiremos a ese citado ejemplar de 2012.  

         Para una primera comprensión de la materia creada, debe acudir el lector a la precisa presentación que le hace Francisco Morales Lomas, y enseguida al “Pórtico” narrativo del nicaragüense Sergio Ramírez, cuyo texto de El autobús amarillo fija la atención en una narrativa de palpitar contenido y discurso breve que serán los rasgos unificadores de todos los relatos que al suyo le siguen. Además, el hecho de que Sergio Ramírez refleje la angustia de una esposa que presencia el ahogamiento de su marido en el mar mientras espera su fallido rescate, conecta ese ambiente de tragedia con el que de nuevo revivirá Marina Mayoral en una prosa que debe centrarse en los efectos igualmente negativos de un desamor oculto. En el desvelo, precisamente, de ocultaciones, rememoraciones y recuerdos está la clave de muchos otros de los relatos que siguen.

         El de Carlos Murciano se basa en la admiración que un niño andaluz siente por una joven estanquera recién llegada a su pueblo; el de Manuel Gahete (original y cuidado en extremo), en los sentimientos que el desilusionado manisero José Vicente entrecruza con la historia y el transcurrir social de La Habana; y el del granadino Antonio Enrique –con su prosa siempre límpida, detallada y realista– perfila igualmente los recuerdos de la infancia y la adolescencia que al protagonista se le quedaron incrustados desde su pasada estancia en un  pueblo castellano. De modo similar, el título Frau Singer, de Manuel Jurado López, ofrece una nueva visión del mundo femenino anclada en el duro despertar industrial de la Alemania de mediados del siglo XX, ofrecido todo ello en un texto pausado y breve y con una perspectiva de documento histórico-social inconfundible.

         Es evidente que cada autor aporta su granito de arena para configurar un valioso volumen de relatos que alcanza unas doscientas páginas en las cuales no solo destaca lo prosístico o literario sino también el atractivo visual y de composición tipográfica, uno de los recursos de edición que engrandecen las publicaciones de Ánfora Nova. Si Rafael Mir Jordano contribuye con sus dos prosas gemelas (El autógrafo I y II) para mostrar como verosímil una intrascendente burla con seguros efectos emocionales, lo que hace Alicia Aza es aportar asimismo la emotividad de las confesiones de Ana con una prosa sencilla y familiar que convierte a La vida de Ana en un relato vibrante de introspección; por su parte, Fernando Molero Campos ayuda a elevar el clima narrativo con su extenso Cuento político: Los motivos del lobo, uno de los más interesantes por su invención y prolífica narratividad, basada aquí en la expectación mediática que causan en una ciudad los horribles crímenes de un lobo que vaga inesperadamente por ella.  

En el volumen reencontramos a prosistas de desigual reconocimiento, entre los que están los nombres de Juan Tena Corredera, Manuel Moya, F. Vélez Nieto y Antonio Quintana, si bien otros están ya muy consolidados dentro del espacio cordobés –el mejor atendido en este volumen–, o del más amplio de Andalucía. En esta es indiscutible la posición de Salvador Gutiérrez Solís, que ahora entrega El sueño de Buenos Aires, donde recrea imaginadas vivencias del pintor cordobés Romero de Torres contextualizadas en el ambiente artístico y literario de su época; e igualmente destaca el nombre de Joaquín Pérez Azaústre (autor como se sabe del título publicado en Anagrama Los nadadores), que aquí suma Ser lobo, un texto que se mueve en el terreno de la imaginación, la sospecha o la desconfianza. A él añadimos la misteriosa historia Casa rural con la que Francisco de Paula Sánchez Zamorano no solo se reconoce admitiendo la posibilidad de que “me guste escribir y contar leyendas de terror y misterio”, sino que la constata con una explícita e impresionable captación de la experiencia de carácter esotérico que se vive en un espacio recóndito de la Galicia más fabulosa. Cordobeses son, y muy apegados al género del relato corto, los que aún nos quedan por comentar.  

Empezamos, pues, con Juana Castro, que con su particular lirismo de poeta consigue desarrollar un argumento –véase El maletín verde– donde repunta la autobiografía, la sentimentalidad y algún que otro detalle costumbrista. De todos modos, el cuento más costumbrista y más ceñido al localismo histórico y léxico es el que firma Pedro Tébar como El taller de la curandera, en el que vuelve a rememorar –enlazando así con gran parte de su obra– experiencias personales en su tierra de Los Pedroches logrando transmitirlas con su admirable capacidad de observación, su cercana prosa y sus asomos de tierno humor. Y si de experiencias personales ha de hablarse, nada mejor que seguir el rastro aparentemente autobiográfico de Francisco Antonio Carrasco o de Balbina Prior. El primero, confirmado maestro en el género al que se homenajea en este volumen, deja en El Canfranero una verdadera investigación literaria sobre lo que significa el peso del azar en la vida de un hombre con el que juega caprichosamente hasta abocarlo con engaño a su momento final. En cuanto a la reconocida poetisa cordobesa Balbina Prior, con su relato El viaje en autobús quiere hacer valer su supuesto recuerdo de los acontecimientos vividos en Madrid y en provincias durante la noche del golpe de estado del 23-F, narrados desde la mentalidad aún inexperta de una estudiante de bachillerato. Carrasco y Balbina Prior narran desde el biografismo de la primera persona, pero otros los harán desde el procedimiento narrativo de la tercera. Es el caso de Mercedes Antón Cortés –autora afincada en Málaga–, que en Las mil y una noches entreteje un intrascendente desacuerdo marital que acaba ocupando el pensamiento del cónyuge femenino y mostrando, tras cada uno de los párrafos que lo exponen, siempre “alguna pizca de su personal ingenio”, el de la autora que traspasa con su palabra su propia creatividad y complacencia en la escritura. Y es también el caso de otro residente en la capital malagueña: Alfredo Sánchez Navajas, para cuyo protagonista de La posada va a constituir un auténtico quebradero de cabeza su capacidad de adelantar en sueños el inminente futuro, algo que le lleva a confundir en el tiempo su propia identidad como resultado de su don paranormal.  

Lo que se ha logrado sin duda con este volumen de Ánfora Nova es dar la oportunidad de expresarse a muchos autores cordobeses y andaluces –algunos de resonancia nacional– que tienen en el género del relato breve un punto de comunión y atención evidentes. Ellos, los veintiuno aquí recopilados, son merecedores de que se divulguen sus textos por ser personal aportación y muestra de cuanta variedad estilística y temática cabe dentro del genuino subgénero. No hay duda de que Recuentos contribuye a hacer historia literaria, a difundir la creación de parte de los escritores andaluces y, por este camino, a afianzar la trayectoria de ciertos nombres o adelantar la de otros que posiblemente tengan ante nosotros un futuro esperanzador que todavía se está esbozando. Es este uno de los principales méritos de la publicación.