Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
JOSÉ GARCÍA PÉREZ

JOSÉ GARCÍA PÉREZ

 

 

         Me veo casi totalmente imposibilitado para poder explicar lo que deseo decir y, para más inri, con total seguridad seguro que no es correctamente literario el hacerlo con pelos y señales; pero como sé que si no lo intento puedo fallecer para todo el mundo lo voy a hacer para que algunos o algunas de ustedes me den el pésame por estar muerto” para un grupo de personas que me tiene por tal, por fallecido.

 

            Son más, pero esencialmente me refiero a José Sarria, Morales Lomas, García Velasco, Benítez Villodres y Antonio J. Quesada, todos ellos escriben en este medio y con ellos he compartido mesa, vino, tertulias literarias, buena amistad, libros de poemas, antologías, recitales de poesía y tiempo, mucho tiempo; todos ellos escribimos columnas en Diario de la Torre.

 

            Durante años formamos lo que se llamó el “Grupo Málaga”, un conjunto de personas reunidos en torno a la literatura y que duda cabe que, sin darnos cuenta, terminamos en la amistad.

 

            Hace veinte años más de un centenar de escritores fundamos en Granada la Asociación de Críticos Literarios de Andalucía de la que fue su primer Presidente el poeta Antonio Hernández, poeta que me otorgó el honor de ser Vocal Adjunto a la Presidencia; durante diecinueve años fui miembro del Jurado de Poesía que galardonaba los mejores libros de poesía escritos por andaluces o con residencia en esta tierra con el “Premio de la Crítica de Andalucía”; hará cinco o seis años fue Morales Lomas el nuevo Presidente y un servidor, porque el lo quiso, siguió de Vocal Adjunto; pero este año -creo que pedí mi dimisión por algo que ni recuerdo- fui cesado sin una llamada de teléfono por medio y tachado del Jurado de Poesía, o sea, “muerto” a una labor de un quinto de siglo.

 

            Habrán pasado cinco años que, junto a Pepe Sarria, conformamos una candidatura para llevar las “riendas” de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía, él como Secretario General y un servidor, el muertovivo como Presidente. Creo que algo hicimos, y lo que hicimos estuvo bien hecho; lo más importante de nuestra labor fue la creación del Premio de las Letras Andaluzas, premio que ha recaído sucesivamente en Manuel Alcántara, Rafael Guillén, Antonio Gala y Antonio Hernández y con ello conseguimos que la Asociación recorriera los caminos de Andalucía con cierta carta de ciudadanía que sigue manteniendo y que irá a más con la nueva Junta elegida en este año en la que sigue José Sarria como Secretario General y en la que no contaron con un servidor para formar parte de la candidatura.

 

            Sus razones tendrán, pienso yo, pero las desconozco a no ser que sea esa mandanga inventada de que el Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Luciano Alonso, solicitó mi “cabeza” por mis críticas escritas a la labor de dicha Consejería.

 

            Hoy leo y me alegro que el Grupo Málaga ha publicado su número 2 de la Revista Literaria Sur, buena revista por cierto; entre los que conforman dicho Grupo aparecen antiguos nombres, los ya citados y alguno nuevo, pero yo no existo para ellos porque he muerto para los mismos.

 

            Hay una excepción, Morales Lomas sigue colaborando con Papel-Literario, una revista creada hace más de veinte años por los poetas Antonio Romero, Pedro Vizoso y el que estas líneas escribe, y al que con el transcurrir del tiempo colaboraron más de cien escritores, entre ellos los aludidos en el segundo párrafo de este “copo”.

 

            Lógicamente, tras este escrito, puedo pasar de “muerto viviente” a “fallecido total”, y más cuando pienso que este “copo” será el principio de un libro titulado “Historia de una traición” o “La chica de Granada” que iré publicando en mi blog particular, a saber, “el copo de pepe”.