Revista Digital de Literatura y Crítica Literaria

        
JOSÉ GARCÍA PÉREZ

Corín Tellado

         Sin dejar ninguna obra para la inmortalidad, la escritora de novelas Corín Tellado ha muerto durante este fin de Semana de Pasión de 2009. Los expertos en estadísticas literarias ha lanzado al aire que, tras Miguel de Cervantes Saavedra, Corín ha sido la escritora española más leída en el mundo. Y un rábano, pues creo que esta creadora de novelas rosa le ha ganado el pulso al autor de El Quijote.

 

         Más de cuatro mil novelas publicadas, rayando en el folletín, y traducida a más de veinte idiomas, nos dan la medida de la sintonía que se estableció entre la creadora y el público lector.

 

         Junto a Corín Tellado, podemos colocar al fallecido Marcial Lafuente Estefanía como otro escritor leído al por mayor que, con cerca de tres mil  novelitas publicadas en la editorial Bruguera, y que aún siguen siendo devoradas, especialmente en las Américas, nos enseñó las andaduras de los Dalton y los James como nadie.

 

         Para los “grandes escritores” españoles de hoy en día (?) -no relaciono nombres porque no existen-, personajes como Corín y Estefanía son la vergüenza de las letras hispanas y por tanto, este provinciano que osa pronunciar sus nombres es un ignorante en materia literaria.

 

         Cuánto, oh Dios, darían nuestros premios nacionales de literatura por ser leídos por la milésima parte de los que se enfrascaron en deglutir, tarde tras tarde, los amoríos que la divina Corín se sacaba de la noche al día y que en un coser y cantar formaron parte de la vida de tantas generaciones de la guerra, posguerra, dictadura y democracia.

 

         Pero no crean que Corín era un portento exclusivamente de la vida romántica. Ni hablar del asunto, ya ven que cuando se puso a escribir novelas eróticas con el seudónimo de Ada Miller, publicadas en “Especial Venus”, las mismas se vendían como rosquillas.

 

         Los popes literarios de hoy, cuyas publicaciones no alcanzan una tirada de mil ejemplares, deben hacer examen de conciencia y propósito de la enmienda para ver la forma de ensamblarse con el pueblo a través de una atrevida apuesta creadora.

 

         Por cierto, “Atrevida apuesta” fue la primera novela de Corín Tellado.

 

         Por esta noticia de hoy, ruego el perdón de las grandes firmas de la actual literatura española.